domingo, 15 de agosto de 2010

15

Desde aquí intuyo tus ideas, casi oigo tu maquinaria funcionando, soy capaz de adivinar las palabras que vuelan en tu cabeza, voy viendo como las ordenas para no hacerme daño, para que suenen convincentes pero no tajantes. Todo para no decir nada. Ahora siento el silencio en mi mejilla, me roza arrepentido y me trae nuevas ideas. Y vuelvo a empezar.
Pasan los minutos como meses, como años, incluso puede que la dimensión del tiempo haya desaparecido, puede que mis dudas la hayan rasgado hace muchas nadas.
Te observo desmontar la tienda como quien desarma un pasado y ni si quiera es consciente. No podrías hacerte una idea de lo que me duele verte .
Ayer era quince, hoy es dieciseis, hoy hace dos años que empezamos a ser nosotros, que tú y yo por separado empezamos a morir un poco cada día y empezamos a crecer juntos. Pero hoy es dieciséis y no celebraremos na-da, porque no hay nada que celebrar. Ayer era quince ,ayer decidimos destrozar nuestro futuro. Hoy es dieciseis y mi mundo empieza a desplomarse.



http://www.youtube.com/watch?v=3qW-48VHDok&feature=player_embedded

lunes, 2 de agosto de 2010

Que te parta un rayo





Vuelve, porque si no lo haces, comenzará a darme igual tu ausencia y eso sí que empezará a importarme.




sábado, 31 de julio de 2010

Ceniza.

Donde hubo fuego, siempre quedará ceniza. Supongo que es la frase que resume la noche de ayer. Arañazos, cortes y un labio algo ensangrentado, el resultado. Las causas, no las deseadas, aleatorias y fortuitas. ¿Aleatorias y fortuitas?. El caso es que me hiciste recordar viejos tiempos, hace ya más de dos años, casi me atrevería a decir que tres, pero me da miedo, me hace sentirte más lejos de mi presente. Sigo notando algo en la forma en la que me miras, en la forma en la que me tocas o evitas tocarme, en la forma de vivirme. No sé si tu notarás algo en mí, ni siquiera sé si emito algo.
Los recuerdos de tardes de paseos sin sentido, las caricias furtivas de nuestros Septiembres, los adioses, las bienvenidas, mi manera de hacerte daño, tu manera de olvidar mi existencia, ayer me parecieron entrañables. Sí, lejanos y sin embargo la sensación de poder recuperarlo todo sólo durante una noche, se mantuvo latente el tiempo en el que respiraste a mi lado.

jueves, 29 de julio de 2010

A song for a lovers.

En honor a la verdad: necesito que volváis.
Los tres. Enteros y sanos.
Sois pilares en mi día a día.
No me vale con uno.
Os quiero a los tres de vuelta.



(Siya has llegado... vete y tráemelos también a ellos.)







http://www.youtube.com/watch?v=KNnh8nszFU0

lunes, 26 de julio de 2010

Problema.

Tengo un problema:
Tu aro en la nariz. Tus 7centímetros sobre mi cabeza. Mis pies de puntillas y nuestros labios a la altura perfecta. Tus 6 rastas descuidadas. Tus pantalones de rayas y tu camiseta negra. Tus palabras, aunque cuando te tengo cerca no me interese lo que digas, porque todos mis sentidos se rinden a la contemplación. Tus labios moviéndose de manera casi religiosa, el aire que sale de tu cuerpo, que choca contra el mio, que controla la marea retando a la luna. Tus manos conocidas, que me conocen, que encajan entre mis dedos. Complicidad. Tus ojos negros clavados en cada resquicio de mi piel que se derrite al paso de tu mirada.
Tengo un problema sin solución:
Demasiados kilómetros entre mis ganas y tú.

Motivación.

Hasta a mí me sorprende que hoy te dedique una entrada. Por varios motivos, el primero: que es la primera vez que te dedico algo, ni siquiera lo hice cuando estuvimos juntos y el segundo que hay un 98% de probabilidades de que nunca leas esto y un 5% dentro de ese 2% de que si algún día lo haces, sepas que te escribo precisamente a ti. Bien, quería serte sincera: te miento. Te miento cada vez que te digo que quiero motivarte, y te cuento cosas que te hacen reir y te enseño canciones que sé que te horrorizan porque en el fondo sé que te divierten y me imagino tu cara cuando se carga el Youtube y te aseguro que sonrío como si te tuviera en frente. Por eso te miento, en el fondo no busco motivarte, desde hace unos días, tú me motivas a mí. Te uso para motivarme. Me sirvo de arañarte la felicidad que te causo con todo eso. Te robo ternura y me la guardo. Conservo tus jotas y tus aes. Me tatuo tus emoticonos, sobretodo los que guiñan un ojo. Es ruin, y algún día lo descubrirás. Pero ésta será la prueba de que yo lo descubrí primero, mientras tanto seguiré intentando que sonrias por los dos.












Porque sí, adoro dejarme arrastrar por tus sonrisas.
Pasear por las comisuras de tus labios.
Contemplar tus dientes en hilera.
Y no debería ser así.

domingo, 18 de julio de 2010

Bb.

Que cuanto más me sujetas,
más miedo tengo de caer.